jueves, 23 de abril de 2015

¿SALDREMOS EN DOS AÑOS DE LA CRISIS? ¿QUIÉNES?

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  22 de abril  del 2015)


A España le faltan dos años para salir del todo del agujero de la crisis. Lo dice en sus previsiones el Fondo Monetario Internacional, que sigue siendo una autoridad en estas cosas, aunque en otras ocasiones su nivel de acierto no haya sido muy elevado. Augura el FMI que en el 2017 el producto interior bruto alcanzará el nivel que tenía diez años antes. Ojalá.

 España saldrá. Con más lentitud que otros países vecinos, pero saldrá. ¿Y los españoles? Me temo que hay que responder a la gallega: depende.

Unos cuantos millones tardarán mucho más en salir. En primer lugar, los que  dentro de dos años aun seguirán sin trabajo. Porque el paro, aunque bajará, seguirá estando en torno al 20%, según las previsiones del Gobierno. Eso significa que habrá muchas casas en las que aun no entrará un sueldo y que habrán agotado todo tipo de subsidios de desempleo y de ayudas. Y como el desempleo seguirá siendo alto, es muy dudoso de que se frene de forma significativa la salida de jóvenes que buscan fuera la oportunidad que aquí no encuentran. Y aun más que algunos de los que ya han salido hayan logrado regresar. Es decir, muchas familias seguirán viviendo de la pensión del abuelo y muchos jóvenes pagarán sus impuestos en otros países. Y quizá acaben teniendo allí los hijos que este envejecido país tanto necesita.

Aunque las cifras de producción remonten, en la vida diaria nos seguiremos encontrando con que hay que pagar un 3% más de IVA que antes de la crisis. Que habrá menos médicos, menos jueces, menos policías y menos maestros, porque, aunque las cosas van bien según destaca Rajoy, solo se van a cubrir la mitad de las vacantes que se produzcan.Es decir, que aunque aumente el nivel de producción global, muchos tocarán a muy poco en este país del aumento de la desigualdad. Otros, esos de las ingentes cantidades de dinero en Suiza o Andorra que la Agencia Tributaria tan contenta está de haber encontrado, seguirán viendo crecer su fortuna.

Para algunos esta es una visión demagógica y catastrofista para otros. Pero es innegable que de esta crisis saldremos con diferencias sociales agrandadas.

En el 2017 recuperaremos, dice el FMI, el nivel de producción de antes de la crisis. Para recuperar el de igualdad y cohesión social falta mucho más. Porque primero tendrá que frenarse el crecimiento galopante de la desigualdad

miércoles, 15 de abril de 2015

NO HAY QUIEN ENTIENDA EL RECIBO DE LA LUZ

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  15 de abril  del 2015)

Ayer sentí una sensación de alivio al leer una noticia. Me pareció que volvía a ser un tipo normal. Ocurrió al leer en La Voz de Galicia que el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia afirmó con toda crudeza que el recibo de la luz <no hay quien lo entienda> y reclamó más transparencia. Si eso lo dice alguien de semejante nivel debe de ser verdad y no es que yo sea especialmente corto de entendederas.

Porque con esto del recibo de la luz tengo un monumental lío montado y no consigo aclararme, por mucho que trato de seguir la actualidad.

Por ejemplo, creo que fue en febrero cuando el ministro de Industria aseguró que el precio de la luz bajará este año. Qué alivio, pensé. Pero me duró poco. No había pasado mucho tiempo cuando el diario Expansión tituló a muchas columnas que la luz volverá a subir este año hasta un 15%. Y citaba a las principales empresas del sector. ¿En qué quedamos?. Por si fuera poco, la noticia añadía que en el 2013 esos precios habían bajado por primera vez en diez años y en el 14 se habían consolidado. Y yo, sin enterarme, pensando que mis recibos habían seguido subiendo.

Así que volví a pensar que era un pobre diablo que no se entera de nada. ¿Pero no habían dicho que el año pasado por fin se acabó el famoso déficit de tarifa, ese montón de dinero que al parecer debíamos todos aunque tampoco nos hubiésemos enterado? ¿No había publicado también la prensa económica que los beneficios netos de las eléctricas aumentaron el año pasado más de 20% y superaron los 7.000 millones de euros?

Total, que sigo sin aclararme. Menos mal que, al menos, parece que no soy el único que piensa que el recibo de la luz sigue siendo un galimatías y que hace falta mucha más transparencia y mucha más competencia real entre las grandes empresas eléctricas.


Pero de poco me va a servir, si la factura vuelve a subir, aunque ya no haya agujero y las eléctricas ganen mucho dinero. 

¿Habrá alguien capaz de explicárnoslo a los que seguimos sin aclararnos?. Habrá que preguntárselo a alguien que sepa. Por ejemplo, Felipe González, que aseguró que había entrado en el consejo de administración de Gas Natural porque quería conocer por dentro el mundo de las empresas de la energía y ahora dice que se va, porque se aburre. O sea que debe de sabérselo ya todo. A lo mejor él lo entiende. Habrá que preguntárselo. 

miércoles, 8 de abril de 2015

EL EXTRAÑO CASO DE TONI CANTÓ

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  8 de abril  del 2015)

Hay políticos raros. Y uno de ellos es Toni Cantó. Como es sabido, ha renunciado a su escaño en el Congreso y a ser candidato de Unión Progreso y Democracia a la presidencia de la Comunidad Valenciana. Y todo porque no está de acuerdo con la dirección del partido, en concreto con la resistencia de Rosa Díez a negociar con Ciudadanos.

Constató que a Rosa Díez la apoyó de forma mayoritaria la actual dirección, pese al batacazo sufrido en Andalucía y que su postura crítica se quedó en minoría. Y no montó un escándalo, ni acusó a su jefa política de cosas extrañas, sino solo de equivocarse en la línea marcada para el partido. No se fue con su escaño al grupo mixto, para seguir cobrando cada mes y poder montarse su futuro desde la condición de diputado. 

Ni hablar. Tampoco se dio de baja como militante, al menos hasta el congreso extraordinario convocado para junio. A ver si entonces cambia la correlación de fuerzas dentro de UPyD.


Y dice que empezará a buscar trabajo de nuevo como actor, la profesión de la que vivió hasta que entró en política y en la que consiguió una popularidad que le sirvió de trampolín para convertirse en la cara más conocida del partido de Rosa Díez, casi al nivel de su lideresa. 

Este actor reconvertido a político, que en más de una ocasión fue acusado de superficialidad por algunas manifestaciones, verbales o en Twitter, precipitadas e inoportunas, ha tenido en esta ocasión una conducta impecable, más destacable por lo poco frecuente. A pesar del alto coste personal que sin duda supone la doble renuncia.

Un político raro este Toni Cantó. Qué bien nos vendría que gestos como el suyo fuesen la norma y no la excepción. 

miércoles, 25 de marzo de 2015

SANITARIOS GUADIANA PARA DESATASCAR LAS URGENCIAS

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  25 de marzo del 2015)

La saturación de las urgencias de nuestros hospitales sigue siendo motivo de preocupación. A casi todos nos ha tocado alguna vez ir a urgencias, como pacientes o como acompañantes. Y todos sabemos lo que pesan las esperas en esos momentos en que los minutos parecen horas, cuando el dolor aprieta y el miedo a lo que pueda pasar agarrota los nervios.

Pasó el pico de las enfermedades típicas del invierno, pero aun sigue produciéndose saturación. Se ha vivido recientemente en Vigo, Ourense o A Coruña, a pesar en este último caso de la recién estrenada ampliación.

Y en esa ampliación, o en la próxima puesta en funcionamiento de un nuevo hospital en Vigo, ponen el acento desde la Xunta, resaltando el gran esfuerzo inversor llevado a cabo en estos años pese a la crisis.

Nada más cierto. Y justo es reconocerlo. Pero algo tendrá que ver también, se supone, la disminución del número de profesionales que se ha producido en los últimos años, en que solo se sustituye una de cada diez jubilaciones. Para este 2015 de la recuperación se ha anunciado a bombo y plantillo que serán cinco de cada diez los que se sustituyan. Es decir, las plantillas se seguirán reduciendo, aunque algo menos. Y habrá menos médicos para atender a los pacientes. En la medicina primaria y en la especializada, lo que puede redundar en que funcionen peor los filtros y haya más enfermos que llegan a urgencias.

Y hay que tener en cuenta la edad, decía estos días la conselleira de Sanidade, en una visita al hospital de A Coruña. Los gallegos nos hacemos más viejos y, en consecuencia, vamos más a urgencias y necesitamos más ser ingresados.

Claro. Llevamos, por desgracia, décadas lamentando el progresivo envejecimiento de la población en Galicia, pero parece que no era algo que pudiera preverse para dotar adecuadamente a nuestros hospitales. De medios y de espléndidos edificios, sí. Pero sobre todo de profesionales. Que sin médicos y enfermeras de nada valen magníficos quirófanos.

La conselleira resaltaba también que el problema está en vías de solución, no porque se vayan a cubrir todas las vacantes, sino porque se han realizado 500 contratos más de refuerzo. Es decir, medio millar de trabajadores temporales más, de esos que tanto proliferan últimamente y que firman compulsivamente contratos por días, por horas e incluso por guardias. Con esos médicos Guadiana, que hoy están y mañana ya no, dicen que se resolverá la saturación en urgencias. ¿Lo dicen en serio? ¿A usted que le parece? 

miércoles, 18 de marzo de 2015

O LIMPIEZA GENERAL, O MUDANZA

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  18 de marzo del 2015)

¿Cuándo tiene que dimitir un político imputado, investigado, encausado o sometido al escrutinio judicial? ¿Dónde se traza la línea para que vaya o no en las listas electorales? Nuestros ilustres dirigentes políticos siguen dándole vueltas al asunto. El punto de no retorno está, por ahora, en la apertura de juicio oral. Es decir, cuando ya está claro que la persona en cuestión tendrá que sentarse en el banquillo. De ahí hacia atrás varían las posiciones. Unos dicen que la simple imputación o investigación es motivo suficiente (esto suelen decirlo los que han estado siempre en la oposición o acaban de llegar a la política y por lo tanto no tienen ni corren el riesgo de tener compañeros pringados) Otros sostienen que es una injusticia aplicarle a alguien la guillotina preventiva y que luego la investigación quede en agua de borrajas. Y casos ha habido.

¿Qué cuál es mi opinión? Me basta con una sola palabra:

Depende.

No. No es que no quiera mojarme ni cumplir el tópico del gallego, ni apuntarme a la tesis de Mariano Rajoy de que no todas las imputaciones son iguales.

¿No estamos hablando de limpiar la política? Pues apliquemos términos de limpieza. Cada uno en su casa hace la limpieza cada día con normalidad y con todas las cosas en su sitio. Si toca un poco más de profundidad, movemos algunos muebles ligeros. Pero si la basura se ha acumulado durante mucho tiempo, hay que tomar medidas más drásticas: toca limpieza general y no queda títere con cabeza. Se mueblen muebles, se levantan alfombras y se envían a la tintorería, y hasta se bajan las lámparas.

En la política pasa lo mismo. Si la basura es poca no hacen falta medidas especiales y basta con lo que dice la lógica: solo tienen que irse los que se van a sentar en el banquillo con acusaciones concretas.

Pero si hemos dejado acumular montañas de basura, si las aspiradoras, es decir, los mecanismos de control, no han funcionado y permanecieron desenchufadas largo tiempo, (porque los enchufes se usaban para otros fines), entonces toca limpieza general. 

Y con toda la basura que está saliendo un día sí y otro también, está claro que no queda otro medio que meterse a fondo. Hay que mover todo aquello que pueda ocultar alguna inmundicia.

Sí no hacemos esa limpieza general y a fondo, no quedará más remedio que recurrir a la mudanza, porque entre la basura no se puede vivir. Y ya hay algunos que dicen que ha llegado el momento de cambiar el piso en el que nos instalamos en 1978 por otro nuevo. 

O los que dejaron acumular la basura espabilan o las urnas van a actuar como barredoras. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

IMPASIBLES ANTE UN FUTURO DE TRAGEDIA

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  4 de marzo del 2015)

Me sorprende nuestro conformismo, nuestra impasibilidad ante el futuro. O mejor dicho, ante la falta de futuro como país. En más de la mitad de los municipios gallegos uno de cada tres habitantes es un jubilado. Solo quedan 21 en que hay más jóvenes que mayores de 65 años. En muchas de nuestras aldeas solo hay viejos y ni un solo niño. Y en nuestras ciudades más pujantes es también mayor el número de los integrantes de la denominada tercera edad que el de niños y adolescentes.

Pero no pasa nada. ¿Cuánto tiempo llevamos diciendo que en Galicia la natalidad no es ya un drama, sino una tragedia? Varias décadas. Ha cambiado algo la situación. Sí. Para peor. Ya no es solo que cada año nazcan menos niños. Es que, además, muchos jóvenes tienen que ir a buscarse la vida muy lejos de nuestras fronteras. Y tendrán que retrasar el momento de tener hijos hasta ver si logran un empleo suficientemente estable y pueden plantearse el regreso. O contribuir a la natalidad de Alemania, Inglaterra, Estados Unidos o cualquiera de esos países donde saben sacar partido a la formación que nuestros jóvenes han adquirido con los recursos públicos de aquí.

Pero no pasa nada. La prima de riesgo va bien, somos el ejemplo de Europa, los que más crecemos y hasta está bajando el paro. En los programas electorales que preparan todos los partidos habrá algún caramelo en forma de pequeña subvención o desgravación fiscal para que parezca que están muy preocupados.

Pero no habrá medidas de las que de verdad se necesitan. Incentivos a la natalidad que las parejas jóvenes vean con nitidez y que se prolongan en el tiempo. Y empleos estables, con salarios que permitan pensar en traer niños al mundo. Y planes concretos para retener a esas decenas de miles de jóvenes que se están marchando por falta de oportunidades. Y aumento de esas becas que se vienen recortando año tras año. Y oportunidad reales para desarrollar aquí una carrera de investigador con algo más que un sueldo de miseria y un contrato de becario. Y algún programa serio para incentivar no ya la permanencia sino la repoblación de nuestras aldeas, con una política agraria, ganadera y forestal que entre a fondo en los problemas tantas veces enunciados, denunciados y analizados, pero nunca afrontados. E igualdad real de mujeres y hombres en el trabajo, sin que un embarazo sea un frenazo o un descarrilamiento en una carrera profesional. Y permisos de maternidad y paternidad que tengan en cuenta la apuesta por el futuro de todos que es traer un bebé al mundo.


Pero no. Las medidas que nos venderán en las próximas campañas no pasarán de los enunciados cosméticos habituales y todo seguirá igual. Es decir, cada día peor. Hasta que veamos pintadas como aquellas que adornaban paredes de Uruguay en los años 70, durante la dictadura: País pequeñito, con vistas al mar, se vende. O aquella otra: el último, que apague la luz. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

SORPRESA: LA UNIVERSIDAD TIENE PROBLEMAS

(Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  25 de febrero del 2015)


Aun no me he respuesto de la sorpresa. Resulta que el sistema universitario español es insostenible. Y eso lo ha descubierto ahora el Ministerio de Educación. De ecuación imposible tachó, como recordarás, la secretaria de Estado de este ministerio, Monserrat Gomendio, la situación de nuestras universidades.

Me vino a la memoria la película Casablanca. En concreto, aquella secuencia en la que el corrupto pero entrañable jefe de la policía, ordena el cierre del café de Rick y cuando éste, es decir Humphrey Bogart, le pide explicaciones, afirma impetérrito: “¡Qué escándalo! Acabo de descubrir que en este local se juega!”.

Tenemos un problema en la Universidad. ¡Qué sorpresa! Debe de ser que la voz de los rectores pidiendo más recursos y planteando la situación en la que se encuentra el más alto nivel de la educación no llega con nitidez al ministerio. Ni las quejas por los recortes de becas o de proyectos de investigación, ni las críticas por las titulaciones duplicadas o con un número mínimo de alumnos o las viejas acusaciones de endogamia.

Tantas voces durante tanto tiempo han tenido que llegar por fuerza al ministerio, por muy gruesos que sean los cristales de sus ventanas. Así que tendremos que concluir que se trata de una puesta en escena, como la del policía francés de Casablanca, que finge su sorpresa mientras coge un sobre con sus ganancias en el juego que aseguraba desconocer.

Y como puesta en escena es eficaz. Al menos consigue que quienes escucharon semejantes afirmaciones aguzasen el oído para escuchar que venía a continuación. Por comprobar si a tan sorprendente postulado seguían las alternativas para evitar que nuestra universidad se hunda en la bancarrota. Y algún plan para tratar de llegar alguna vez a algún acuerdo para que la educación en este país deje de ser un continuo tejer y destejer, en función de quién esté en el Gobierno.