miércoles, 6 de julio de 2016

VENCER A LA ADVERSIDAD

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  6 de julio del 2016)


Ayer me sorprendió un sencillo mensaje en una red social. Era de un amigo, que se limitaba a saludar tras un tiempo sin actividad en esa ventana virtual. Me preguntarás que tiene eso de particular cuando millones de personas cuentan en las redes sociales sus actividades más triviales.

En este caso, lo destacado es el motivo de ese paréntesis. Estaba acompañando a su esposa, que tuvo que permanecer cierto tiempo ingresada en un hospital.

No era una novedad. La esposa de este amigo lleva tiempo enferma y necesitada de cuidados. Tampoco esta circunstancia es, desgraciadamente, extraordinaria. Son muchas las personas entregadas al cuidado de familiares dependientes.

Lo que me sorprendió del corto y sencillo mensaje de este amigo fue su final. <Animo _decía_ a cuantos estén en esta situación o peor a que no se desmoralicen y vivan el día a día, el aquí y ahora>.

En tiempos en los que parece dominar la indiferencia, cuando no el desprecio, hacia los demás; cuando parece que el disfrute, el placer inmediato, es el objetivo más importante, que haya personas capaces de proyectar sentimientos positivos hacia los demás cuando ellos mismos están sufriendo situaciones difíciles a diario, reconforta.

La verdad es que no fui capaz de hacer otra cosa que enviarle un abrazo a través de esa red social. Es lo que tienen estos tiempos de relaciones virtuales. Ni siquiera le he dicho que estoy orgulloso de que me cuente entre sus amigos. 

Tendré que decírselo

jueves, 30 de junio de 2016

NO HAY OTRA SALIDA QUE EL ACUERDO

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  29 de junio del 2016)

Anoche volvió a correr la sangre. Otro brutal atentado, esta vez en Estambul. De nuevo decenas de muertos y heridos. Personas que vieron sus vidas truncadas simplemente por estar allí. Como hace poco en Bruselas o París.

Asistimos a un preocupante retroceso en el respeto a la vida y a los derechos de las personas. A una escalada de odio, que en el caso de las últimas masacres tiene su origen en países devastados por la guerra, como Siria, Irak o Afganistán, entre otros.

Unas guerras que a su vez provocan el éxodo de miles de personas hacia Europa. Y se encuentran con fronteras cerradas, muros y campos en los que se apiñan miles de familias. Tropiezan contra el miedo al extraño en el que los movimientos xenófobos encuentran un magnífico caldo de cultivo para crecer.

Una Europa en la que aumentan las diferencias sociales desde el estallido de la crisis. Y en la que se trata de buscar la recuperación y la bajada del paro con leyes que restringen los derechos de los trabajadores.

Una Unión Europea en la que hemos pasado de la cola de solicitantes de entrada a la deserción de uno de sus más destacados socios, un reino unido que puede dejar de serlo como un nuevo fruto de la semilla de la división.

Mientras, en España hemos votado por segunda vez en seis meses, en parte también como fruto menor de esa misma semilla..

Para frenar el crecimiento de los múltiples brotes de la planta de la división, antes de que germine en odio y enfrentamiento, solo cabe la actitud militante a favor del encuentro, del diálogo y de la búsqueda de acuerdos. Y eso implica la exigencia a los líderes que han pasado por las urnas de que no hay otra salida que el acuerdo. 

Como los cardenales en el cónclave, solo es aceptable que se levanten de la mesa cuando hayan alcanzado acuerdos. Acuerdos que garanticen la mejora de las condiciones de vida de las personas, la creación de condiciones para la creación de empleo digno, la persecución sin tregua de la corrupción y el ejercicio sin restricciones de las libertades básicas.

miércoles, 22 de junio de 2016

LÍO EN LA COMUNIDAD DE VECINOS

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  22 de junio del 2016)
Menudo lío tenemos montado en la comunidad de vecinos. Las tuberías de una parte de la casa desprenden mal olor y las cuentas no cuadran. Pero el presidente de la comunidad dice que a él no le huele mal, aunque su piso está en zona del edificio afectada. Añade que puede que algún contable haya tenido algún error, pero habrá que demostrarlo ante un juez. Y subraya que él no sabía nada, aunque es el que firma las cuentas.
Ahora nos toca renovar la junta y él se presenta a la reelección. Su rival es el vecino del segundo E. La verdad es que teníamos suerte, porque siempre se presentaban los dos voluntarios, iban rotando en la presidencia y en la comunidad estábamos todos muy tranquilos. Hasta que los malos olores aumentaron y apareció el agujero en las cuentas.
Ahora hay otros dos vecinos que también se presentan. Son jóvenes y dicen que ya es hora de renovar y que dejen el sitio los que han permitido que los problemas creciesen sin hacer nada.
El presidente, que teme perder el puesto, le ha propuesto al del segundo B que le apoye a él para cerrar el paso a los otros dos y que todo siga como siempre. Pero el del segundo B no está por la labor y también dice que ya es hora de renovar.
Uno de los jóvenes afirma que lo del mal olor hay que arreglarlo ya. Y que estaría dispuesto a ayudar al actual presidente a afrontarlo, siempre que no fuese él el candidato, sino que dejase que se presentase su esposa o uno de sus hijos.
El segundo de los nuevos aspirantes afirma que estaría dispuesto a formar una junta con el del segundo E, encabezada por el que tuviese más votos. Pero le pone varias condiciones, entre ellas permitir que un grupo de vecinos voten si quieren formar una comunidad independiente dentro del edificio. Pero el del segundo E dice que ni hablar, que el inmueble es uno e indivisible y que no hay más que hablar.
Total, que no sé qué va a pasar con nuestra comunidad. ¿A ti se te ocurre alguna solución? A mi tampoco. Y ya no sé a quién votar. Y así estamos una buena parte de los vecinos. Nos vemos con el mal olor y el agujero de las cuentas a cuestas por tiempo indefinido, mientras repetimos votaciones una y otra vez. Porque esos cuatro no tienen pinta de ponerse de acuerdo ni sobre la reposición de las luces del ascensor. He empezado a pensar en buscar piso en otro lugar y dejar esta casa de locos.

Son las situaciones absurdas que se dan a veces en las comunidades de vecinos. ¿Te imaginas que pasase algo parecido en las elecciones generales? Sería para echarse a temblar. Y para empezar a pensar en irse a vivir a un país serio.

P.D.: Naturalmente, la comunidad de vecinos mencionada es ficticia


miércoles, 15 de junio de 2016

FALTÓ QUE ALGUNO USASE LA CABEZA CON ACIERTO

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  15 de junio del 2016)
 ¿Crees que lo que vimos el lunes por la tele  respondió a la expectación que había despertado? Yo tengo serias dudas.
Es cierto que era el debut. Pero también lo es que se habían venido preparando a fondo y que todos sabían a lo que se enfrentaban. Era el debut, pero ninguno era precisamente un debutante en un acontecimiento de este tipo.
Y lo que vimos nos recordó demasiado a lo que les hemos visto a los mismos durante todo este tiempo de sobreexposición al público y a los medios, de liderazgo concienzudamente perseguido.
Demasiadas vueltas sin acabar de demostrar la profundidad que se espera de ellos, por su historial y por todo lo que han tenido que demostrar para llegar adonde están ahora. No hay que olvidar que todos han sido elegidos, es verdad que unos más veces que otros, y que se conocen perfectamente. Saben las preferencias y los puntos débiles de cada uno. Así que cabía esperar que fuesen mucho más resolutivos de lo que fueron durante la mayor parte del tiempo.
Hay que reconocer que hubo momentos brillantes. Pero daba la impresión, una y otra vez, de que todo aquello ya lo habíamos visto. Y que al llegar el último minuto podríamos encontrarnos con un nuevo fracaso, como los acumulados en los acontecimientos más recientes, después de los éxitos reconocidos.
Aquello no era lo esperado. Y mucho menos lo deseado por todos. A medida que avanzaba el cronómetro, aumentaba la decepción.
Hasta que llegó el gol de Piqué y se resolvieron todas las dudas de quienes estaban presenciando aquel acontecimiento. Bastó que uno se mostrase resolutivo para que los millones de seguidores se marchasen satisfechos.
Por cierto, en el debate a cuatro, como en el partido de la selección, faltó profundidad y hubo minutos y minutos de despliegue de los recursos ya conocidos. Faltó, sobre todo, alguien que, como Piqué, usase la cabeza con acierto para alcanzar una victoria indiscutible. 

miércoles, 8 de junio de 2016

PEREGRINOS DE LA MISERIA

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  8 de junio del 2016)
Estoy sorprendido. Gratamente sorprendido esta vez. Ha habido un acuerdo. En plena precampaña, con todos los partidos proponiendo acuerdos en los discursos, pero negándolos en la realidad.
Pero esta vez sí. La Xunta y la Federación Galega de Municipios, que como todo el mundo sabe encabezan respectivamente el PP y el PSOE, han pactado la denominada Axenda Social de Galicia. El acuerdo es especialmente importante, porque fija las acciones para combatir la exclusión social.
Como informaba ayer La Voz de Galicia, la Xunta incrementará ya este año un 26% la inversión en esta materia, hasta los 126 millones de Galicia.
Es un paso, pero hacen falta aun muchos más. Como señalaba en el diario Praza Pública Xosé Cuns, de la Rede Galega de Loita contra a Pobreza, "hai unha recuperación, pero non lle chega a todo o mundo". Disminuye el número de personas con carencia material severa y hay más gente con trabajo. Pero denuncia que el empleo que se está creando es de una calidad muy inferior al que había antes de la crisis. En consecuencia aumenta el porcentaje de personas en situación de pobreza relativa. Tienen trabajo, pero no da para vivir dignamente.
Los gobiernos municipales de Santiago y A Coruña ultiman también sus planes para de renta social municipal. Más parches para taponar el inmenso boquete de la pobreza y la exclusión social. Pero se sigue echando en falta una acción global. Y, cuando menos, una coordinación efectiva. La reclama también la Rede Galega de Loita contra a Pobreza. Por ejemplo, que los papeles que se entregan para solicitar una ayuda en un organismo sirvan para los otros. Hay que evitar <a peregrinaxe da miseria>, como la define la Rede <que obrigamos a facer a 600 mil persoas en Galicia, de mostrador en mostrador>, señalan. Si tienen que dedicarse a conseguir el siguiente certificado para mendigar una ayuda, no podrán centrarse en tratar de salir del círculo de la exclusión.

La sociedad viene demandando sin éxito alguno acuerdos a sus políticos. Un pacto en esta materia es doblemente importante. El gran temor, vistos los precedentes, es que se quede en oasis aislado en un inmenso desierto. Ojalá no sea así. 

miércoles, 1 de junio de 2016

EL ACCIDENTE DE ANGROIS NO PUEDE QUEDAR EN VÍA MUERTA

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  1 de junio del 2016)

Creo que somos muchos los que hemos recibido con alivio la decisión de la Audiencia provincial de A Coruña de reabrir la instrucción judicial del accidente de Angrois, aunque solo sea para analizar la evaluación del riesgo en la curva fatídica.

Es que también somos muchos los que nos basábamos simplemente en el sentido común para estimar que la seguridad de un tren de sofisticada tecnología, lanzado a más de 200 kilómetros por hora y con centenares de pasajeros a bordo no debería recaer única y exclusivamente sobre el maquinista, cuando una distracción de pocos segundos puede tener, y tuvo de hecho, consecuencias fatales.

Es cierto que es un problema de una enorme complejidad técnica, aunque muchos técnicos han manifestado con claridad la existencia de numerosas deficiencias.

Es cierto que también presenta una gran complejidad jurídica, porque una cosa es la convicción moral sobre las responsabilidades del accidente y otra muy distinta que esas responsabilidades estén tipificadas con la precisión necesaria en las leyes, especialmente cuando se maneja tecnología innovadora y de muy reciente implantación.

Es cierto asimismo que en torno a la alta velocidad ferroviaria española se mueven muchos y muy legítimos intereses y que está en juego la imagen de España como país avanzado y de referencia en esta materia.

Pero no es menos cierto que la seguridad de los miles de viajeros que circulan en esos trenes tiene que ser la prioridad absoluta. Y que un accidente con 80 muertos y más de 140 heridos exige una investigación exhaustiva, que no deje cabos sueltos ni atienda a factores externos a la propia investigación, sean económicos, políticos o de cualquier otra índole.

Lo exigen tantas vidas truncadas. Lo merecen todos aquellos que aconsejaron a las víctimas que hiciesen el viaje en un tren rápido, cómodo y sobre todo seguro. Aquellos que les animaron a dejar el coche en la estación para evitar la inseguridad de la carretera. Y lo hicieron convencidos de que en la puesta en marcha de un proyecto de semejante envergadura y que significaba un espectacular avance en las comunicaciones de Galicia no se dejaría ningún cabo sin atar concienzudamente.

Que una investigación de tan gran trascendencia descarrilase o quedase definitivamente en vía muerta, sería intolerable. Para las víctimas de ese accidente y para los miles de personas que se suben cada día a un tren de alta velocidad.


miércoles, 25 de mayo de 2016

REFUGIADOS, POCO IMPULSO Y NADA DE ORGULLO

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el  25 de mayo del 2016)

Más de 280.000 personas han muerto desde 2011 en Siria. La guerra en ese país ha provocado más de 6,5 millones de desplazados internos y de cuatro millones de refugiados. Trece millones de sirios requieren asistencia humanitaria inmediata.

Son datos tomados de un artículo del ministro de Exteriores, García Margallo, publicado ayer en El País. Relata también que en Alepo nadie quiere vivir cerca de un hospital. La razón es clara: media docena de instalaciones médicas han sido destruidas en las últimas semanas. El ministro hace hincapié en como en los últimos tiempos los hospitales se han convertido en objetivo claro en varios países en guerra.

Lo hace para subrayar a continuación que detener esa inicua escalada es el objetivo de una resolución que acaba de aprobar Naciones Unidas, impulsada por España junto con otros cuatro países y que contiene varias medidas para intentar acabar con esos ataques.

García Margallo subraya que <podemos sentirnos legítimamente orgullosos del papel desempeñado por España en este logro>. Lo estamos, claro está, siempre que nuestro país asume un papel activo en la defensa de los derechos humanos. Y lo estaremos más, si esa medida consigue frenar tan inhumanos ataques. Los precedentes en todo lo relacionado con la guerra en Siria no invitan al optimismo.

Menos optimismo y nada de orgullo inspira la actitud del Gobierno ante la crisis de refugiados. Ayer llegaron, por fin, veinte. Y con tan exigua cifra el Ministerio del Interior considera que <da un decidido impulso al proceso de acogida de refugiados>.

Llegarán más en las próximas semanas hasta alcanzar la cifra de 586 a finales de junio. Pero basta recordar que España se había comprometido hace seis meses a traer a cerca de 16.000 personas. Con los 586 se habrá cumplido un 4% del compromiso. ¿Es eso un impulso decidido?

Mientras aquí los discursos oficiales hablan de impulsos y de orgullo, ayer salieron varios autobuses del campamento de refugiados de Idomeni, que está siendo desmantelado. No  iban hacia la ansiada Europa, sino hacia atrás. Con la presencia de 400 policías y la ausencia de periodistas, a los que no permitieron acercarse.

¿Usted cree que estamos de verdad ante impulsos decididos de los que sentirse orgullosos? Yo, desde luego, no.