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miércoles, 24 de febrero de 2016

ANTE LA VIOLENCIA DE GÉNERO, NO TE CALLES



Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el 24 de febrero del 2016)

Zaragoza ha sido el, hasta ahora, último escenario de este siniestro y desgarrador viacrucis. Una mujer fue hallada muerta junto a su ex compañero sentimental. Ambos por arma de fuego. Él tenía una orden de alejamiento y residía en Medina del Campo.

Una decena de víctimas en los dos meses escasos que han transcurrido de este año. No hay semana sin al menos una mujer muerta por violencia de género. No podemos dejar de elevar la voz contra esta lacra. No puede haber un segundo de silencio, que pueda hacer pensar en conformismo.

Es cierto que hay muchas iniciativas y que crece el rechazo social. Un rápido vistazo a lo publicado en internet en las últimas horas lo corrobora. En Ribadeo, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un programa para sensibilizar a alumnos de la ESO sobre esta lacra. En Cáceres, la policía local imparte un curso de defensa personal a mujeres víctimas de violencia. En Murcia, una Mesa Local de Coordinación trata de abordar este problema de forma integral. El Instituto Andaluz de la Mujer ha puesto en marcha programas encaminados a prevenir y detectar la violencia contra la mujer.

Hay muchas iniciativas. Pero no serán suficientes mientras siga habiendo mujeres maltratadas y asesinadas. A veces, un gesto decidido de un personaje popular puede significar un enorme avance. Como el de Alejandro Sanz en México, expulsando de su concierto a un hombre que agredía a una mujer (Aquí puedes ver el vídeo y la noticia en La Voz de Galicia). Los miles de veces que los vídeos caseros que recogían el momento han sido pasados en las televisiones y las redes sociales con cursos completos de sensibilización.

Es el ejemplo de una persona que no quiso callarse ante la violencia. Es cierto que hacen falta medidas en el ámbito policial, en el judicial y en el de la educación. Pero, sobre todo, urge desterrar el silencio que acaba siendo cómplice.

Esas voces, esos gritos, esos golpes en la calle o en el piso de al lado no son ni una cuestión privada, ni un problema de otros. Como dice la Policía en un gráfico tuit (Puedes verlo completo aquí): Haz como Alejandro Sanz. No te calles. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

VIOLENCIA MACHISTA: EL SILENCIO ES ENCUBRIMIENTO

Comentario difundido en el programa <Voces de Galicia>, que dirige Isidoro Valerio en Radio Voz, el 18 de noviembre del 2015)

La violencia machista se ha quedado de nuevo en un segundo plano en los medios de comunicación, como si fuera una cuestión menor.

Quizá el problema es que estamos demasiado acostumbrados. Que ya no nos impresiona que hayan muerto 48 mujeres en lo que va de año. O más de 80, si no nos ceñimos a las estadísticas oficiales, que solo cuentan a las que mueren a manos de sus parejas o ex parejas y dejan fuera, por ejemplo, a una de las dos jóvenes presuntamente asesinadas por Sergio Morate, simplemente por haber acompañado a su amiga, temerosa de encontrarse con él.

En los últimos 20 años han muerto cerca de 1.400 mujeres, se presentaron más de un millón de denuncias e incontables agresiones quedaron en la sombra, según las organizaciones que convocaron la manifestación que movilizó a decenas de miles de personas el pasado día 7 (Así lo contaba el diario 20 minutos).

Más datos espeluznantes: seis de cada diez víctimas mantenían una relación con sus asesinos y ocho de cada diez no habían presentado denuncia previa.

Hay razones más que suficientes para que esta lacra sea considerada asunto de Estado, como se pidió en la manifestación de hace once días o para firmar un pacto de Estado, como propuso la presidenta andaluza, Susana Díaz (Así recogía El País su propuesta)

Es, ciertamente, una cuestión de Estado, que exige medidas de todo tipo, empezando por el cese de los recortes en los escasos recursos destinados a la lucha contra este tipo de violencia. Y por la educación de los hombres y de las propias mujeres, como señalaba ayer en La Voz de Galicia Pilar Fernández, fiscal especialista en violencia contra la mujer (puedes leer la entrevista completa aquí).
Porque uno de los problemas fundamentales, como apuntaba también la fiscal, es que muchos maltratadores encarcelados no se sienten agresores. Y eso, denunciaba, es <porque nunca hubo un reproche social previo>.

Urge avanzar de inmediato en ese reproche social. No es probable que tantas muertes se hayan producido sin que nadie en el entorno de las víctimas se hubiese percatado de nada anormal. Aunque las maltratadas callen, disimulen, pidan comprensión para el agresor o hasta retiren la denuncia, los familiares, los vecinos, los allegados, las personas del entorno de la víctima que sepan algo no deben dar pasos atrás ni escudarse en que son problemas de pareja. En estos casos el silencio no es discreción, sino cobardía y encubrimiento. 











miércoles, 9 de abril de 2014

A GOLPES CON ELLAS

 Parece que nos estamos acostumbrando de nuevo. Veintiuna veces en los menos de cien días que han transcurrido de este año periódicos, telediarios e informativos de radio han informado de la muerte de una mujer por violencia de género. Se da la noticia, se recuerda que el 016 es un teléfono gratuito que no deja rastro en la factura y a otra cosa. La última vez, hasta ahora, este mismo fin de semana. Pero es que, además, en Galicia hubo, que se sepa, otros dos casos de maltrato, uno de ellos sin denuncia por parte de la víctima, pese a lo notorio de la agresión.


El PSOE ha propuesto un pacto de Estado para afrontar este problema. Ojalá se alcance. Y no se limite a un acuerdo para endurecer las penas o afinar las manifiestamente mejorables medidas para vigilar a los agresores contumaces.Hace falta mucho más.Si aproximadamente un tercio de las víctimas no habían denunciado agresiones anteriores, si en otros países de Europa teóricamente más avanzados las cosas están igual o peor que aquí, si en demasiados casos la violencia en el hogar se sigue considerando un asunto privado, y si se detecta una preocupante presencia de este tipo de violencia entre adolescentes, es evidente que no llega con abordarlo solo con el código penal en la mano ni con el acostumbrado paquete de medidas apresuradas para vender en la campaña electoral.


Publicado en La Voz de Galicia el 8 de abril del 2014. A golpes con ellas